Àfrica va bé

Per segona vegada citem en Xavier Sala-i-Martín. Per què? Sobretot perquè als mitjans de comunicació costa trobar-hi articles o notícies que parlin de Kenya (i d’Àfrica, en general) més enllà de temes polítics o d’aspectes negatius. I perquè al seu darrer escrit a La Vanguardia cita SafariCom i això ens fa enyorar Nairobi i les paradetes arreu del territori!

La paradeta verda és de SafariCom

A La Vanguardia del 17 de març, en concret, deia (reproduïm el text de la web de l’autor):

¿Sabían ustedes que África ha mantenido tasas de crecimiento positivas durante 12 años consecutivos? ¿Sabían que eso no pasaba desde… ¡nunca!? El crecimiento ha sido tan importante y tan beneficioso, que los niveles de pobreza extrema (el porcentaje de la gente que vive con menos de un dólar al día) han caído desde el 46% del 1995 al 37% del 2007.

¿A qué se debe este repentino éxito económico? […]

Yo diría que hay al menos cinco factores importantes.

Primero, por primera vez en la historia, la mayoría de países africanos son democráticos. Cuando cayó el muro de Berlín, en África había solamente 3 democracias. Hoy hay 23. Aunque las democracias no son inmunes a problemas de corrupción, inestabilidad, imperio de la ley, exceso de regulación o inefectividad del sector público (de hecho, la mayoría de países africanos todavía tienen que mejorar mucho en este sentido), sí que es verdad que las dictaduras tienden a ser peores en cada una de esas áreas. Las democracias africanas son jóvenes y delicadas… pero poco a poco se van consolidando.

Segundo, después de las tan criticadas reformas del consenso de Washington de los noventa, la situación macroeconómica africana tiene una salud razonablemente buena: la inflación está por debajo del 10%, los déficits fiscales extravagantes han sido eliminados y las balanzas comerciales están más equilibradas.

Tercero, la deuda que se contrajo en los años setenta, finalmente ha sido eliminada. Como era de esperar, las condonaciones masivas de los últimos años no han liberado los recursos económicos que habían prometido los profetas de la condonación. Pero sí han conseguido que los políticos africanos ya no se quejen todo el día de la deuda y ya no tengan excusas para no hacer los deberes.

Cuarto, las nuevas tecnologías están penetrando rápidamente por todo el territorio. La telefonía móvil, por ejemplo, está permitiendo que la gente más emprendedora aumente los rendimientos de sus negocios de forma creativa: los agricultores pueden enviar sms a diversos mercados para averiguar los precios antes de emprender un largo viaje con sus carros, lo que les permite dirigirse al sitio que les es más favorable y ganar más dinero; los trabajadores autónomos –fontaneros, pintores, carpinteros, etc- no tienen que estar todo el día delante de las tiendas esperando que alguien los contrate sino que cuelgan anuncios por las calles con el número de su teléfono móvil; los pescadores que no tienen refrigeración mantienen los peces vivos en jaulas dentro del mar hasta que reciben el sms de los clientes demandando producto. Los móviles se están utilizando como bancos para realizar transferencias monetarias (tu vas al vendedor de tarjetas de móvil, le das 100 schillings y él te da un código secreto que tu envías a través del móvil a algún amigo tuyo en otra ciudad; éste se dirige a otro vendedor de tarjetas de la misma cadena, le entrega el código y, a cambio, recibe los 100 shillings. Es un método de transferir dinero utilizado por la compañía Safari-Com en Kenia, muy efectivo en países con pocos cajeros automáticos y menos sucursales bancarias).

Las nuevas tecnologías están permitiendo a los africanos saltarse algunos estadios de desarrollo ya que están pasando de la nada a la telefonía móvil sin pasar por la telefonía fija, lo que les ahorra costosas inversiones en infraestructura que no se pueden permitir. Este salto les acerca a los países ricos.

Un exemple d'on es troba safaricom...

Finalmente, un factor que ha contribuido al crecimiento africano ha sido la aparición de la China. El impresionante crecimiento del gigante asiático ha afectado a África de muchas maneras, unas positivas y otras negativas: China es un enorme cliente con 1.300 millones de compradores, China es un competidor con empresas que producen mucho y barato, China es un inversor (el ahorro generado por sus ciudadanos está sirviendo para financiar proyectos empresariales en África), China concede créditos con menos condiciones que el Banco Mundial o el FMI, y, quizá lo más importante, China es un modelo a seguir<: en 1975, a la muerte de Mao, China era más pobre que África y su gran éxito económico, no sólo demuestra que se puede conseguir, sino que da pistas sobre cómo se puede hacer.

África reúne las condiciones para salir del pozo de la miseria. No será fácil ni automático porque estas condiciones pueden quebrarse en cualquier momento: las democracias africanas son frágiles (y lo ocurrido en Kenia después de las elecciones es un trágico recordatorio que), la inflación de los países ricos se puede contagiar, los líderes políticos se pueden volver a endeudar y la crisis financiera de Estados Unidos puede acabar afectando a China y, por ende, a los países africanos. No será fácil pero lo que sí que es verdad es que, por primera vez décadas, en África soplan vientos de esperanza.

Tornant al nostre autor convidat, hi ha un altre motiu per citar-lo: des de la Fundació Umbele, que promou, han donat beques a alumnes de Kimlea.

Anuncis

Kianda Foundation i la primera escola multirracial

Kianda Foundation està a l’origen de Kimlea Girls Technical Training Centre i Kianda School. En aquest article del Sunday Standard de l’any 2005 es parla de l’Olga Marlin, a qui algunes vam tenir la sort de conèixer.

A l’article, s’explica com va ser possible aconseguir els permisos per iniciar una escola oberta a blancs, negres i indis, en un moment que Nairobi encara estava totalment dividida en barris segons les races.

Va ser gràcies a l’ambaixada del Japó. Aquí s’explica la història (val la pena llegir tot l’article i el llibre d’Olga Marlin, To Africa with a dream, publicat en castellà amb el títol Con un sueño en África):

But nothing had quite prepared her for the shocking reality on the ground. She arrived in Kenya when residential areas were segregated, as were clubs, schools, restaurants, and even the public transport system.

Social interactions between the races was taboo, and Olga and her group soon realised that they would have a difficult time selling the idea of a multi-racial school that would see white students learning side by side with their Asian and African peers.

Initially the idea was to set up a finishing school which would give African women a chance to acquire secretarial skills in courses that would help them get better jobs and uplift their living standards. At the time, Olga says, people thought they were mad to even come up with such an idea, but a female member of the Kenyatta family whom the group met soon after their arrival, gave them the courage to move on.

“You have arrived at a very good time to open a school for girls. Our women need education to become self-reliant, respect themselves and make themselves respected. This can only happen when they are financially independent. Your school should provide them with the necessary skills,” the Kenyatta family member said.

After a brief teaching stint at Kenya High School, then a whites-only school, Olga moved on to carry out their vision.

By 1961, after months of giving music lessons and coaching students in various subjects to raise money, the group was ready to start.

But there was a problem. One of the students was Goan and the city council would hear nothing of registering Kianda, first located in Valley Arcade — a white residential area — and two with a non-European student on board.

They would first have to seek the approval of the residents, the council said.

Her proposal to the residents was flatly rejected and Marlin was crushed. “It was simply one of the worst moments of my life,” she says.

She then knew that they would have to move out of the area if their mission to give African girls a chance to study was to be fulfilled.

One of her students offered to help. Her father, Paddy Rouche, owned an estate agency in Nairobi’s Westlands and had just identified a parcel of land along Waiyaki Way (Kianda School’s present location), which was on the border of a reserve on which the Japanese embassy also stood.

At this time, the government also decided to declare some plots in the area multi-racial and Kianda (Kikuyu for valley) finally found a home which would be led by Olga until 1980.

It would be the first of several educational institutions put up by the Kianda Foundation in its quest to uplift the educational standards and general welfare of women in Kenya.

Registered in 1961 in Nairobi, its development has over the years given rise to a primary and secondary schools as well as the Kibondeni Catering School and the Kimlea Girls Technical Training College in Kiambu.

The latter has saved hundreds of girls from the degrading and exploitative child labour rampant on the coffee plantations in the district.

Sort que van haver de fer lloc per als japonesos!

I encara una altra cita, que demostra que no només calia alliberar-se de prejudicis racials:

To Olga, the eldest child in a family of six, African women were in a vicious circle those days: “They needed education for freedom and freedom to be educated.

Val a dir que la família de l’Olga sembla excepcional…

Policia a Kenya

Mentre vam ser a Nairobi, vam passar al costat de la seu de la Policia. Allà, si t’agafen en alguna infracció passes la nit a comissaria segur. Si més no, si ets kenyà.

Poques trobades personals vam tenir amb ells, però. Ens van avisar que des de feia poc temps és prohibit fumar… a l’aire lliure! Qui volia fumar havia de trobar algun edifici on fer-ho.

Un altre tema del qual sempre t’avisen a qualsevol material informatiu sobre Kenya és que està prohibit de fotografiar edificis oficials. De fet, en alguns casos vam veure els avisos a les façanes dels edificis.

Vam creuar-nos amb força controls de carretera, això sí, tot i que en cap moment van parar els nostres matatus o autocars. L’única experiència d’aquesta mena va ser quan el xofer de Kimlea va portar algunes a Nairobi en un cotxe petit, en comptes de fer servir el bus escolar. Van fer-lo aturar i li van demanar la documentació al xofer: sembla que hi ha qui es dedica al transport de viatgers sense tenir els permisos oportuns o la llicència de taxi. Potser per això també molts cotxes duen pintat a la carrosseria el nom de la institució a la qual pertanyen.

L’altre servei de seguretat que la majoria de gent que ha estat a Kenya deu conèixer de primera mà és el del Kenya Wildlife Service, que controla els parcs nacionals i les reserves.

A la tardor van aparèixer algunes notícies sobre policies que havien detingut il·legalment i assassinat menors. En general, però, val el que s’explica a Kenyalogy:

La policía de Kenya es extremadamente amable y solícita con los extranjeros. Esto responde a la importancia estratégica que para el gobierno tiene el turismo y los ingresos que éste genera. Por supuesto, en todo cocido hay algún garbanzo negro y la corrupción es un problema grave y endémico en Kenya, pero los casos descubiertos son atajados rápidamente. No hace mucho, la policía desarticuló una banda de atracadores integrada por policías corruptos, los llamados Alfa Romeo, una unidad de élite destinada precisamente a la prevención e investigación de estos delitos.

Lo mismo se aplica a los rangers del Kenya Wildlife Service. Estos hombres y mujeres desempeñan una labor esencial en la conservación de la naturaleza, con sueldos míseros y combatiendo el furtivismo sin apenas recursos ni armas. Aparte de la triste anécdota de los rangers de Samburu, su comportamiento es siempre ejemplar, no te dejes engañar por su aspecto a veces serio, en muchos casos es el carácter de su origen maasai.

En muchos establecimientos y recintos privados verás guardias de seguridad, los askaris. No son policías, pertenecen a cuerpos de seguridad privados. Por tanto, en principio no ofrecen la misma confianza, sirven a su señor pero no esperes su ayuda si la necesitas.

No només disturbis a Nairobi

Les fotografies de violència a Kenya són fàcils de veure. No ho és tant veure com està Nairobi, tal com publiquen a la BBC:

Kenya al 2008…

Bé, aquest post és fonamentalment per aclarir l’anterior. En pocs dies sembla que tot està empitjorant: com si haguessin sortit a la superfície molts dels problemes amagats de Kenya, problemes que semblava que es podien anar resolent sense la violència d’altres estats africans. Com que a més la premsa té dificultats per fer la seva feina, és difícil de saber què està passant exactament. La nostra gent coneguda no ha donat senyals de vida després de desitjar-nos bon Nadal.

La nostra experiència de l’estiu feia preveure poc aquesta situació. Sí que es va parlar de les eleccions, però potser ningú no s’esperava aquests resultats directes i indirectes.

Algunes pinzellades del que vam aprendre, però, ara tenen més sentit. Només enumerades, amb la intenció de parlar-ne més endavant:
– La preocupació per la nostra seguretat.
– Els slums i els desplaçaments del món rural a l’urbà (podeu veure Kibera al sud de Nairobi, l’equivalent al barri de chabolas més gran d’Àfrica, en aquest mapa de Nairobi).
– L’homilia de l’últim diumenge a la catedral de Nairobi (coneguda com la Basilica), sobre els criteris d’un cristià a l’hora d’anar a votar.
– La importància de crear espais interracials i intertribals, dels quals Kianda Foundation (l’entitat que suporta Kimlea) i Strathmore School (d’on va sortir Strathmore College, posteriorment Strathmore University) van ser pioners a l’àfrica de l’Est. Ambdues estaven impulsades per gent de l’Opus Dei (cosa que pot ser que sorprengui algú…), animada pel seu fundador, sant Josepmaria Escrivà.

Esperem que en pocs dies la situació es suavitzi. La veritat és que els matxets, vistos de prop, imposen.

Fent camí per la vida…

A Kenya (com a gairebé tot el que no són els països del “primer món”) és cert el que diu la cançó: toca menjar la pols i ficar-se enmig del fang, com han fet molts.

La realitat és que el transport és totalment diferent de com aquí el vivim. Hi ha alguns cotxes particulars, fins i tot nous (especialment als pàrquings dels mall, els centres comercials). Però la majoria del personal es mou d’altres maneres.

Per les llargues distàncies, hi ha el tren. EL tren. Kenya existeix com a Estat perquè els britànics van voler connectar per tren el que és Uganda, o més ben dit el llac Victòria, amb la costa. Gràcies a la sortida al mar que oferia Mombasa, el tren es va anar construint i, de passada, es va anar conquerint la Kenya interior. L’actual Nairobi és la zona on es van establir els britànics durant la construcció.

Gran Bretanya va traslladar milers d’indis des d’aquella altra colònia, la Índia, perquè els consideraven millors treballadors per la construcció de les vies que no pas els nadius, que servien millor per carregar i transportar. La presència índia a Kenya ha baixat al voltant de l’1%, però són botiguers de mena.

Avui el tren encara és una gran via que va fonamentalment de de Mombasa al llac Victòria, amb petits ramals i una connexió amb Uganda. Els que són d’una població on passa la via (com Limuru) n’estan orgullosos.


Foto de la superjelenn

Però no és un mitjà que permeti una gran comunicació entre la població del país: de fet, de Mombasa a Nairobi els horaris són així:

Train Rail Travel Nairobi-Mombasa -Kisumu
Night Train Sleeper Rail Travel Time Table(updated)


Departure Time
Arrival Time
Days
Nairobi 19.00 Hrs Mombasa 08.30 Hrs following day Every Monday Wednesday and Friday
Mombasa 19.00 Hrs Nairobi 09.00 Hrs following Day Every Tuesday Thursday and Sunday

Kenya

Kenya és per a molta gent sinònim de safaris, Nacida libre i Memorias de África. Però la Kenya que hem conegut l’agost de l’any 2007 és molt diferent. Hem tigut la sort d’anar-hi per treballar in situ en alguns dels projectes que havíem estat preparant durant el curs, en col·laboració amb la Fundació Montblanc (a Catalunya) i la Kianda Foundation (Kenya).A la nostra Kenya els nens petits ploraven perquè no havien vist mai una mzungu (persona blanca en swahili)…

Nosaltres érem aquí. Veieu Tigoni, ente Limuru i Kiambu (la capital del districte)? És força aprop de Nairobi. En aquest mapa híbrid podeu veure com destaca el verd de les plantacions, el vermell de la terra i, a la zona de l’esquerra, es veu ja la vall del Rift.

El nostre paisatge era aquest… si hagués fet sol!!

El paisatge és ondulat i verd
(copyright jipe82 / Mark Bidder @ flickr)